Tener una fuerte y cercana amistad en la adolescencia predice menos depresión en el adulto joven

25 Aug 2017

 

Los padres creen de manera recurrente que los adolescentes se encuentran sumamente obsesionados con sus mejores amigos. Deberían dejarlos ser. Nuevas investigaciones publicadas en el Journal de Desarrollo Infantil muestran que adolescentes entre 15-16 años que han tenido un amigo cercano, en lugar de un grupo de pares más grande presentan menor intensidad en las relación, reportaron mayores niveles de sentirse como personas valiosas y menores niveles de ansiedad social y depresión a la edad de 25 años a comparación de los pares que eran más populares durante su adolescencia. 

 

Investigaciones han mostrado que la amistad es importante durante la adolescencia, ya que predice todo, desde salud psicológica más fuerte y mejor respuesta ante estrés hasta mayor motivación académica y logros durante la adolescencia. 

 

Rachel K. Narr, una candidata de doctorado en psicología clínica en la Universidad de Virginia fue quien lleva a cabo el estudio, queriendo entender de manera más profunda las relaciones en la adolescencia: ¿Qué tipo de relación importa más cuando hablamos de resultados a largo plazo? ¿Qué tanto duran los efectos? "Mi presentimiento era que las relaciones de amistad cercanas comparadas con amistades más amplias en grupos y la popularidad de la persona pueden funcionar distinto", expresa. "Ser exitoso en uno no es lo mismo que ser exitoso en el otro". 

 

El estudio de Narr siguió a 169 adolescentes durante 10 años, de los 15 a los 25 años. Éstos chicos eran radicalmente, étnicamente y socioeconómicamente diversos. Los autores entrevistaron a los adolescentes a los 15, 16 y 25 años. Se les preguntaba quienes eran sus amigos más cercanos y detallaban preguntas sobre sus amistades en general. El entrevistador les preguntaba sobre ansiedad, aceptación social, sensación de que uno es suficiente y síntomas de depresión. 

 

Triangularon las respuestas de los adolescentes, asegurándose que los mejores amigos concordaban en serlo y a aquellos que decían ser populares tenían reportes de otros estudiantes donde afirmaban su popularidad. "Amistades de alta calidad" eran definidas como "amistades cercanas con un grado de acercamiento y apoyo, siendo aquellos que permiten intercambios íntimos". 

 

La investigación refleja otros estudios que mostraron que existen dos tipos de popularidad: personas que son agradables y que la gente tiende gustarles -- donde sus compañeros tienden a confiar en ellos y querer estar con ellos, y aquellos que buscan estatus y que frecuentemente tratan ver la popularidad como poder. 

 

Mitch Prinstein, un profesor en la Universidad de Carolina del Norte y autor popular de: El Poder de Agradar en un Mundo de Obsesión por el Estatus, argumenta que las personas que buscan ser agradables tienden a terminar con relaciones más saludables y mejores, con trabajos que los hacen sentir más llenos y que inclusive viven más tiempo. Los que buscan un estatus, por otro lado, acaban sintiéndose ansiosos, deprimidos y con problemas de adicción. Prinstein no estuvo involucrado en la investigación de Narr, pero dijo que ofrecía "mayor información para sugerir que ciertos tipos de relación importan más que otras". 

 

Narr ofreció unas cuantas hipótesis sobre porqué chicos con amistades cercanas tenían un mejor futuro, inclusive cuando la investigación no mostró beneficios a corto plazo (los chicos que tenían un mejor amigo/a a los 15 años, no reportó encontrarse más o menos deprimido a los 16). 

 

 

Las relaciones durante la adolescencia son críticamente importantes porque son las primeras que tienen fuera de sus familias, las cuales se forman en un momento donde la identidad se encuentra formándose (como dicen, puedes elegir a tus amigos, pero no a tu familia). "Brinda a estos chicos el conocimiento de que pueden construir relaciones extra-familiares", expresa Narr. 

 

 

Se trata de las habilidades que un adolescente desarrolla en formar amistades, en lugar de las amistades por sí solas. La mayoría de los adolescentes no tienen al mismo mejor amigo/a a la edad de 25 que cuando tenían 15, pero tener amistades cercanas desarrolla músculos que pueden convertirse en características que permiten auto-definirse. Esto ayuda a construir una sensación de que uno vale, y brindar la confianza de que pueden construir relaciones en las que podrán confiar, lo cual es algo que los investigadores expresan como la oportunidad para el siguiente capítulo de intimidad en la vida: relaciones románticas. 

 

Lo contrario también es cierto: Las cosas que en ocasiones hacen a los adolescentes populares -- como ser el chico que le encanta estar en las fiestas -- pierde atracción a la edad de 25 años. "Ser un adolescente que toma y tiene sexo a los 25 años no es especialmente único" expresa Narr. 

 

El estudio tiene limitaciones, incluyendo el hecho de que es imposible saber si las amistades causan menor depresión o que adolescentes menos deprimidos tienen mayor probabilidad de hacer amistades. También, el estudio tomó lugar después de el ataque de los medios sociales (los chicos tenían 15 años en Mayo 2011  fueron seguidos hasta Noviembre 2011). Pero, otras investigaciones suman importancia en formar amistades en vivo sobre las estrías de  SnapChat. "Como la tecnología facilita la manera de tener redes sociales de amistades superficiales, donde se debería priorizar el enfoque el tiempo y la atención en cultivar conexiones cercanas con pocos individuos", expresa Joseph Allen, un profesor de psicología en la Universidad de Virginia y co-autor del estudio. Ser agradado por muchos no reemplaza la formación de amistades profundas y de apoyo, que parece tener efectos de amistades duraderas y afirmación de la vida. 

 

 

 

 

 

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